Nayara Fuentes, Responsable de Sostenibilidad de Nespresso en España
La descarbonización no solo depende de la industria o la energía: también pasa por transformar el origen de las materias primas.
En este contexto, Nespresso está impulsando la transición hacia un modelo de agricultura regenerativa a gran escala, con el objetivo de reducir emisiones, mejorar la resiliencia de los cultivos y avanzar hacia las cero emisiones netas.
En esta entrevista, Nayara Fuentes, Responsable de Sostenibilidad de Nespresso en España, explica cómo este enfoque está generando resultados tangibles y qué aprendizajes pueden aplicarse a otros sectores.
¿En qué ha consistido la actuación o proyecto implantado?
En Nespresso entendemos que el sector agroalimentario juega un papel fundamental en la transición hacia una economía descarbonizada. Por ello, uno de nuestros principales proyectos es la transición hacia un modelo de agricultura regenerativa a gran escala. Esta iniciativa se enmarca en nuestro objetivo global de alcanzar CERO EMISIONES NETAS, que fue validado oficialmente en 2024 por la iniciativa Science Based Targets (SBTi).
Aunque llevamos más de 20 años implementando prácticas sostenibles a través de nuestro Programa de Calidad Sostenible de Nespresso, creado en 2003 junto a Rainforest Alliance, hemos decidido ir un paso más allá. Nuestro objetivo es que el 95% de nuestro café se cultive bajo principios de agricultura regenerativa para 2030; actualmente, ya hemos superado el 80%. La agricultura regenerativa busca restaurar los recursos naturales como el suelo, mejorando la resiliencia de los cafetales y fomentando la captura de carbono. Para facilitar esta transición, nuestra red de más de 800 agrónomos proporciona en el terreno las herramientas y el conocimiento necesarios a los caficultores.
En 2026 Nespresso será la primera marca en comercializar café certificado en agricultura regenerativa por Rainforest Alliance.
¿Qué resultados concretos ha generado en términos de reducción de emisiones, eficiencia energética o competitividad?
Los resultados de nuestra transición a la agricultura regenerativa ya son tangibles y medibles. Gracias a este enfoque, en 2024 hemos logrado una reducción de 286.000 toneladas de CO₂ frente a las proyecciones de un escenario sin intervención.
Uno de nuestros indicadores técnicos más relevantes es la disminución del factor de emisión primario del café verde, que ha pasado de 5.0 a 4.3 kg de CO₂e por kg de café. Este progreso combina una mejora en las prácticas de cultivo y la eliminación de la deforestación en nuestra cadena de suministro, evitando así las emisiones asociadas al cambio de uso del suelo.
Estos avances demuestran el impacto real de nuestra estrategia y nos acercan a nuestro objetivo, validado por SBTi, de reducir un 75% las emisiones del sector de agricultura y suelo (FLAG) para 2030, consolidando la acción climática como una palanca de competitividad.
¿Qué aprendizajes o mensaje compartiría con otras empresas industriales que estén abordando la descarbonización?
Basados en nuestra experiencia, compartiría dos mensajes clave.
El primero es la importancia de realizar un Análisis de Ciclo de Vida (ACV) para enfocar los esfuerzos donde realmente marcan la diferencia. En nuestro caso, descubrimos que la mayor parte del impacto se concentra en el cultivo del café, su transporte y el uso de la máquina en casa. Y no en la cápsula, que solo representa un 1% de la huella.
El segundo mensaje es no olvidar el potencial de la captura de carbono. La descarbonización no consiste solo en reducir emisiones; el suelo agrícola es uno de los mayores sumideros de carbono. A través de la agricultura regenerativa y nuestro programa de agroforestación, capturamos CO₂ dentro de nuestra propia cadena de valor. Dado que nuestro sector es muy vulnerable a la crisis climática, invertir en estas prácticas de mitigación y adaptación es una prioridad estratégica para toda la industria.

