Carlos Espinar, Director Comercial de NESS
La descarbonización no es exclusiva de la industria pesada. Instalaciones con alta demanda térmica, como centros deportivos, también están demostrando que es posible reducir consumo, emisiones y costes mediante electrificación y soluciones híbridas bien diseñadas.
¿Podría describir brevemente el proyecto de descarbonización realizado?
BamVolea Ciudad de la Raqueta, centro deportivo de pádel y tenis líder en Madrid, cuenta con más de 1.800 metros cuadrados de instalaciones, con una demanda de calefacción estimada superior a los 380.000 kWh/año y un consumo de ACS (Agua Caliente Sanitaria) superior a los 20.000 litros diarios.
El proyecto realizado por NESS ha consistido en la hibridación de calderas de gas de condensación existentes con un sistema de aerotermia basado en equipos de alta temperatura con refrigerante R290 y SCOP de hasta 4,5 con capacidad de funcionamiento a temperaturas de hasta 70ºC, permitiendo realizar choques de Legionella de forma que las calderas no entren en funcionamiento salvo en momentos muy puntuales.
¿Podría describir brevemente el proyecto de descarbonización realizado?
La solución adoptada ha conseguido un ahorro energético del centro del 57%, lo que se traduce en una disminución de las emisiones de CO₂ de 59 toneladas anuales. Además, el refrigerante utilizado tiene un PCA de 3, suponiendo prácticamente la eliminación de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera.
Por último, los CAEs han supuesto un incentivo económico que ronda el 60% del valor de la inversión realizada por el cliente, que NESS, como Sujeto Delegado de este Sistema, se ha encargado de gestionar íntegramente.
¿Qué mejoras energéticas y ambientales se han conseguido gracias al proyecto?
Este tipo de actuación es clave desde el punto de vista medioambiental y una de las estrategias más inteligentes para la transición energética actual, dependiendo cada vez menos de los combustibles fósiles apostando así por el uso de energías limpias y renovables.
El principal beneficio es la reducción de los costes energéticos, que se consigue desplazando el consumo de gas natural como consecuencia de la implantación de nuevas bombas de calor.
La renovación de las instalaciones supone adicionalmente la eliminación de costes recurrentes de reposición, averías y una mejora del confort térmico para los usuarios del centro.
Al mismo tiempo, esta actuación mejora la calificación de eficiencia del centro deportivo volviéndolo más atractivo, cumpliendo la normativa vigente y acercándolo a potenciales subvenciones.
¿Qué factores han sido clave para el éxito del proyecto y qué mensaje trasladaría a otras empresas que estén considerando actuaciones similares?
Uno de los factores clave ha sido el uso de tecnologías de primer nivel, permitiendo que la instalación funcione a pleno rendimiento y de forma totalmente eficiente, mejorando las ratios económicas y medioambientales.
Al mismo tiempo, apostar por soluciones cada vez más sostenibles y avanzar hacia la transición energética que no dependan de los combustibles fósiles resulta especialmente estratégico en contextos tan volátiles como en el que nos encontramos en estos días.
En definitiva, el mensaje para otras empresas que se encuentren en una situación parecida es animarles a dar el paso antes de que sea la legislación quien les obligue, para que sean ellas los que se adelanten a la situación aportando a sus negocios una clara ventaja competitiva, además de los beneficios económicos y medioambientales inherentes al desarrollo de este tipo de proyectos.

